jueves, 12 de febrero de 2009

Japanoise fluctuation



Desubicación. En Japón tenés que reaprender a guiarte en las ciudades. En general no tienen direcciones. Te dan coordenadas variables, por ejemplo 12/14/48. Son tres coordenadas fluctuantes. Te dicen la zona. Normalmente uno se pierde, incluso con el plano. Es una forma diferente de establecer la localización, de estar en el espacio. Podríamos hacer de esto un paralelismo musical. Ellos se pierden y no parecen preocupados. A nosotros nos resulta doblemente desubicado, ya que nos desubicamos en un contexto que ya es desubicado. Una vez que entrás en frecuencia, no te sentís mal por perderte todo el tiempo. Vas ajaponezando tus neuronas. Vas haciendo un trabajo de redefinición perpetua de esa localización indefinida, sin postulados estables. Te vas acostumbrando a la falta de estabilidad. Todo es fluctuante en Japón. Viví todo el tiempo cambiando ideas, conceptos. Mi impresión era estar realizando una exploración telepática. Sin esa no-localización no te podés ubicar ni instalar en ninguna parte. Japón siempre está en los intersticios. No podemos hacer ni triangulaciones, ni analogías.

Anla Courtis en Japanoiseland. Adelanto. Revista Tokonoma 13, de próxima aparición.