domingo, 22 de noviembre de 2009

contraepistemes



Por José Luis Brea

Una buena crítica ofrece marcos de lectura y comprensión del presente sólo en este sentido: en cuanto evidencia que esas prácticas que reconocemos como artísticas están de hecho desbordando lo que en cada ahora –en cada constelación epocal del valor, del saber- se constituye como marco de comprensión estabilizado.
Dicho de otra forma: lo que una buena crítica localiza es lo que hace que una buena práctica se comporte de modo no sólo inesperado o novedoso –sino estrictamente inasequible a su comprensión bajo los parámetros hasta ese momento aceptados, incluso aceptables.

Corolarios:

Primero: que no es fácil hacer crítica buena, interesante, cuando las prácticas no lo son, en tiempos –como los nuestros- de artes docilizadas. Y segundo: Que tampoco en épocas asentadas es fácil la crítica. Si lo segundo hace pensar que el nuestro, como tiempo de grandes convulsiones, es tiempo idóneo para la crítica, lo primero en cambio augura –o determina- su tremenda dificultad actual.