viernes 30 de julio de 2010

El exceso de las formas del mundo


¿Cuántos videos de factura doméstica se suben diariamente a plataformas como Youtube? Todo se filma, todo se registra, todo se instala, todo se comparte.
La visualidad crece desproporcionadamente.
Nuestros otros sentidos orbitan a su alrededor.


No hay nada que no sea alcanzado por la velocidad de un video, que no se observe, que no se capture. Youtube es, ya lo sabemos, una narración de narraciones. También Vimeo y las demás plataformas para video. Un siniestro ocurre en el punto opuesto del globo y ya fue captado por decenas de celulares que lo distribuyeron inmediatamente en la web.


¿Cuántas personas se filman en las situaciones más absurdas y proponen estas “historias mínimas” en internet?
Nuestros sueños y nuestras pesadillas se construyen con esas imágenes tan pixeladas como histéricas.
Tan histéricas que apenas las percibimos en su histeria.

viernes 16 de julio de 2010

Las relaciones entre visualidad y virtualidad se redefinen ininterrumpidamente


Y también impúdicamente.
Si existe un pulso en nuestra cultura es este.
No sólo somos espectadores (el horror de Guy Debord). Somos también productores de visualidad.
Jamás como en los últimos tres lustros la virtualidad fue tan masiva.


Pues ese es otro punto clave: visualidad y masividad.
Son demasiadas voces.
No hay nada mejor que proteger que sean demasiadas voces.

Imágenes de Nur_Moo