miércoles, 4 de marzo de 2009

Consejos matrimoniales de Gombrowicz a Di Paola


Vence, 6 de agosto de 1965

Mi estimado Osio, me dicen que te has casado. Ja, ja, ja! ¿Acaso con la niña que se espantaba con mi voz por telefono? Sospeché un tiempo que era una intriga de tus compinches para sacarme el regalo de boda, por otra parte no soy tan estúpido como para regalarte algo que se hundiese en todo el montón de otros regalos; de modo que ahora voy a notificar a la ESWIE.
Que te haga llegar algunos pesitos para que puedas invitar a tu mujercita a tomar cafe con leche con medialunas.


Mi querido Osio, ya se ve que mis concejos no llegan a tus oidos. Primero: embriagado por las glorias relativas de tu debut no prestaste oído a mis humildes
enseñanzas sobre la tapa de Hernán. Después: cuando te escribí una carta paternal con clara demostración de tus errores juveniles, asustado, enloquecido por el
pavor, no supiste leerla en el tono de tranquila jovialidad que me caracteriza, te sentiste aplastado y aniquilado, tanto mas que Flor de Quilombo con su alma
provinciana, con sus gritos despavoridos, colaboro con tu alma de conejo. Ja, ja, ja. Permiteme sin embargo de darte nuevo consejo en vista de tu nueva situación,
consejo mas valioso por cierto que el regalito humilde que te espera. Tanto mas valioso que te puedo hablar de casado a casado, ya que debido a un destino que me
sorprende ya llevo casi un año de casado.


La base del casamiento no es ni el amor, ni los placeres hm hm, ni la comprensión mutua de las almas, sino una CONVIVENCIA cotidiana que ante todo necesita
TRANQUILIDAD, AMABILIDAD, BUEN HUMOR. Sobre esta base las dos vidas poco a poco se juntan, se penetran y llegan a convertirse interesantes una para otra.
Espero pues, Osio, que con gritos histéricos, desesperaciones bruscas, temblores o iras repentinas no vas a convertir tu hogar en casa de loco. No seas tampoco demasiado genio para tu mujercita, esos bombones se sienten muy incomodos frente a tal indiscreción masculina que se proclama genio avant la lettre. No se me escapan tus muy serias aptitudes y
creo que vas a llegar a algo mas que un “escritor” de esos que los hay muchos. Mas eso tiene que llegar tranquila, lentamente, hay que dar tiempo al tiempo, no hay que olvidarse de tu escasa edad, aprenda algo difícil, lo de gozar de tu edad, no sacrificarla para el futuro.


He aquí los concejos. Ya sabes que pasa conmigo, por Flor. Estoy administrando mi gloria, lo que se vuelve un tanto pesado, estoy firmando ahora como 15 contratos, con USA, Europa, también con tu humilde patria donde, parece, dieron por la radio mi
“Casamiento” con gritos salvajes i sin pagarme un centavo.

Vence es una ciudad distinguidisima, a veces cinco o seis Rollce Roys veo por la ventana de mi comedor que da a la plazoleta, vienen ellos para comprar leche y
otras cosas para desayuno. Los Rotschild, las condesas Carolyi, de Noailles, Safary, Dabuffet, Chagall, a veces Picasso, la mujer de Johnson, algunas vedettes, les almirantes yanqui etc.


Todos vienen por aquí. A mi me visita mucha gente, pues, desgraciadamente muchos
acuden a aquel que se ofrece todas las mañanas a la luz de dos velas encendidas al Santo Espíritu. Me jode la salud, pero ando un tanto mejor.

Bien, dele a tu amor un besito de mi parte, muy tierno por cierto, lastima que no lo puedo hacer personalmente, a Dios Osio

W. G.


Nota Esta carta me la pasó en fotocopia Jorge Di Paola, Dipi (Asno), hace muchos años. No tengo noticia de que esté publicada.