lunes, 30 de noviembre de 2009

A.R.G.E.N.T.R.A.S.H # 4


Basura de autor: "Es verdad que, como pocas veces, la gente se para frente a la vidriera del Fondo Nacional de las Artes, sucursal Alsina. No es que otras veces no merezca una visita sino que ahora la sala hizo ¡TRASH! La muestra Versiones de(l) Trash (Argentrash) dio literalmente vuelta el Fondo y si no provoca escándalo es porque estos no son tiempos del arte como agente de shock. Juliana Iriart filmó su operación dental, Agustina Picasso se larga solista y el subsuelo ofrece un altar pagano de lo obsoleto que da vértigo. Prueben." (Revista VIVA, Clarín).


"La muestra “Versiones de(l) Trash” incomoda. No puede recorrerse con indolencia. Hay que acercarse, pisar, tocar. Se explora con avidez, con rapacidad. Somos perros vagabundos. Se buscan pequeños trofeos de sentido, chistes, guiños, perlas, entre las instalaciones atestadas de imágenes sobreimpresas, videos, dibujos, fotografías. Y se trata, en su conjunto, de la puesta en escena de la búsqueda de algo más general: el trash argentino, por eso, recién después de su montaje completo, la muestra asumió el último nombre: “Argentrash”, como se lee en letras de cartón dorado desde la vidriera del Fondo Nacional de las Artes.
(...) "Imagínense a Merleau Ponty contemplando una montaña de basura en una galería de arte. Sus sentidos captarían en una milésima de segundo, despojados de todo juicio, una elevación en el piso, la variación de puntos de color, las ráfagas de olor incómodo. El filósofo, siempre abierto a nuevas experiencias perceptivas, se acercaría y un millar de moscas lo espantarían en la cara. Recién ahí descubriría lo más obvio del asunto, lo menos interesante: esa escultura, esa instalación, ese monstruo mutante y pestilente es… en realidad… un montón de desperdicios."
"Recorriendo las salas del FNA se pueden encontrar indicios del trash argento, del argentrash… ¿estará hecho de los desechos de las multinacionales, y el circuito que abona con ellos a la economía de subsistencia de los pobres? ¿Será nuestra tecnología obsoleta, a pleno funcionamiento? O teniendo en cuenta la debilidad histórica de la industria… ¿no habrá que buscar el trash argentino por excelencia en la burocracia estatal? Volviendo al pensamiento de Merleau Ponty, ninguna verdad es absoluta ni intemporal. La sociedad post industrial nos deja listos sus desperdicios –tangibles e intangibles- para que los resemanticemos, como perros vagabundos." En Microplacton.

SI NO LA VISTE, ¿QUÉ ESPERÁS?
SI LA VISTE ¡VOLVÉ QUE TE TRASHEAMOS DE NUEVO!

sábado, 28 de noviembre de 2009

¿Qué es una lectura patafísica?


Feria de lecturas. Leedurías.
Sábado 28 y domingo 29 de noviembre. Auditorio y biblioteca. Entrada libre y gratuita. Hasta completar la capacidad de las salas.

Leedurías, idea del narrador oral colombiano Nicolás Buenaventura Vidal, es un recorrido por lecturas de muy diversos orígenes y formatos. Esta feria de lecturas convoca a un importante número de representantes de muy diversas disciplinas como filólogos, médicos, arquitectos, historiadores del arte, videopoetas y tarotistas entre muchos otros, a leer sus objetos de lectura predilectos. Los grandes ausentes, los libros.

PROGRAMA (Todas las actividades son de entrada libre y gratuita, hasta completar la capacidad de las salas. Las entradas se entregarán el mismo día en recepción.)

LEYENDO DE CORRIDO
de corrido. loc. adv. Con presteza y sin entorpecimientos. Diccionario de la lengua española. Real Academia Española, vigésima segunda edición)

Runas. Por Fabiana Daversa.
Sábado 28 a las 15:00. Biblioteca.
El alfabeto Rúnico, llamado Futhark, tiene más de 2.500 años y representa el saber de los pueblos del norte de Europa y en cada región tiene características particulares. Un especialista en la lectura de las runas dispone sus instrumentos de lectura para la adivinación.

Alfabetos sumerios, árabes y griegos. Por Julio Enrique Burgos, Hasan Maggi y Leandro Pinkler.
Sábado 28 a las 15:45. Biblioteca.
Un especialista en sumerio lee el poema del Gilgamesh, un especialista en árabe lee el Corán, un especialista en griego lee la Odisea.

Ciudades. Por Pio Torroja.
Sábado 28 a las 16:30. Biblioteca.
Leer la ciudad, sí, pero ¿qué leer y cómo? Si un libro es un un mundo heterogéneo encriptado en un código homogéneo de signos, la ciudad como mundo no parece presentar ningún código homogéneo de lectura. Entes, cosas, infraestructuras, personas, máquinas, grupos, instituciones, personajes. ¿Qué leer? ¿Cómo leer? ¿Leer? ¿Escuchar? ¿Dar voz? ¿Representar? ¿Una paciente construcción de unos aparatos de traducción entre entes heterogéneos? Un arquitecto nos cuenta cómo leer entes, cosas, infraestructuras, personas, máquinas, grupos, instituciones, personajes, en el marco estrecho del escenario urbano.

Radiografías. Por Ernesto Lupo.
Sábado 28 a las 17:00. Biblioteca.
Un médico pediatra lee sus radiografías clínicas favoritas.

Patafísica. Por Rafael Cippolini.
Sábado 28 a las 17:30. Biblioteca.
Una lectura patafísica es por definición una lectura excepcional, donde "excepcional" no implica en absoluto valoración sino simplemente una característica notoria de su objeto. Redundemos: una aproximación tan inútil como fuera de regla.

Cartas. Por Mariela Ocanto.
Sábado 28 a las 18:00. Biblioteca.
Una especialista en la lectura de las cartas de tarot nos introduce en la lectura de sus símbolos y su visión del recorrido del camino heroico que transitamos.

Manuscritos. Por Santiago Amigorena.
Domingo 29 a las 16:30. Biblioteca.
Los artísticos manuscritos de un escritor y director de cine radicado en Francia serán los protagonistas de una experiencia de lectura que desdibuja la frontera entre literatura y artes visuales.


PROYECCIONES
Domingo 29 a las 16:00. Biblioteca.

Animaciones
Animar significa "dar vida". Tomando esa idea como premisa, la búsqueda estética de estas animaciones no apunta al simple movimiento de imágenes estáticas sino a la creación de un universo audiovisual que transmita en forma interesante y efectiva las ideas que dispara cada uno de los relatos literarios originales. A cargo de los alumnos y alumnas la materia de Medios expresivos de la carrera de Diseño Gráfico de la FADU (UBA).

Organizado junto con CÁTEDRA GROISMAN
(Programa completo al final de esta página)

Videopoemas
En los videopoemas de la serie Lecturas de Belén Gache se interpretan las escrituras de reconocidos poetas de habla hispana. En ellos el acto de leer, con su singularidad temporal y espacial, es lo que le da sentido al texto y, a la vez, se instaura como performance.


ESPECTÁCULOS

NARRACIÓN ORAL
Historias urbanas y lejanas. La torre de mentiras y los embusteros sin fin.
Por Juan Marcial Moreno.

Sábado 28 a las 17:00. Auditorio.
Cuentos tradicionales africanos, un relato del Satiricón de Petronio y un mito boliviano forman parte de esta torre de mentiras que intentaremos destruir. ¿Y si nos quedamos solo con la verdad?... ¿Qué haremos con ella? ¿Y si nos quedamos sin cuentos, sin magia? Mentira, engaño, embuste, cuento, fábula. Ardides, artimañas, camelos, chafalonías, embelecos, engaños, tretas, frangollos, manganetas, supercherías, triquiñuelas... cuentos chinos. Leer, releer, descifrar, adivinar, interpretar... describir, suponer, representar, ejecutar... contar.


NARRACIÓN ORAL
Los cuentos del espíritu. Por Nicolás Buenaventura Vidal.

Sábado 28 a las 18:30. Auditorio.
Cuentos leídos en las arrugas del tiempo. De origen misterioso, se los recopiló en la India y circularon bajo el nombre de Vetalapañcavimmsatika (Los veinticinco cuentos del Vetala). Lo particular de estos relatos es el enigma, la perplejidad, la pregunta insólita del Vetala al final de cada relato. Según la tradición, se trata de un viaje de iniciación, de un camino. Quien lo recorre supera su condición.
Llevando el arte de la palabra a las dimensiones del espectáculo, Los cuentos del espíritu nos enfrenta hoy en día, con relatos provenientes de una tradición secreta, en una lengua "oscura".

NIÑOS
Amaranta porqué. Por Nicolás Buenaventura Vidal.

Domingo 29 a las 15:00. Auditorio.
Todas las culturas del mundo han inventado miles de historias que responden a los porqués de la vida y Amaranta necesita conocerlas, descubrirlas. Amaranta tiene mil preguntas. Quiere saber: ¿Por qué la luna está tan alta en el cielo? ¿Por qué el conejo tiene las orejas largas? ¿Por qué?, ¿por qué? y ¿por qué?… Han oído eso alguna vez, ¿verdad? Amaranta porqué es un espectáculo para niños y niñas de tres a trescientos años en el que, a través de un viaje por la tradición afrocolombiana, Nicolás Buenaventura Vidal enfrenta, con cuentos, el complicado, emocionante y en ocasiones absurdo problema de crecer.

CONSULTORIO
Historias con efectos secundarios. Por Gimena Blixen y Marcela Ganapol.

Domingo 29 a las 18:00. Auditorio.
A cada consulta le corresponde un cuento.
Dos narradoras escuchan en el auditorio del museo las consultas sobre esos asuntos que ocupan o preocupan al público presente. Los cuentos que surgen en este diálogo con el público responden o reformulan estas consultas, o simplemente las hacen moverse y transitar por otros caminos.

jueves, 26 de noviembre de 2009

Esteticas de la dispersión


La directora de cine Lucrecia Martel y el crítico de arte Rafael Cippolini son los invitados a la segunda jornada de Estéticas de la dispersión, que se desarrollará el jueves 26 a partir de las 20 hs. en el Túnel 4 de Parque de España (Rosario) coordinada por Franco Ingrassia.

Después de una nutrida primera jornada, a fines del pasado mes de septiembre, Estéticas de la dispersión vuelve “recargada”. El encuentro, planteado a partir de los intercambios que los mismos panelistas tienen a través del blog esteticasdeladispersion.blogspot.com, propone la charla y la reflexión en torno a las relaciones entre las producciones sensibles y un mundo precarizado y regido por la lógica del mercado que desplazó al Estado. “Somos contemporáneos de un pasaje histórico de consecuencias radicales —señala Franco Ingrassia, creador y coordinador del ciclo—: si las prácticas estatales fueron capaces de organizar durante buena parte del siglo XX la lógica regulatoria de los lazos sociales, hoy la operatoria mercantil le disputa al Estado la hegemonía en la producción de sentido y en la composición de los colectivos humanos”.

Lucrecia Martel y Rafael Cippolini, dos figuras centrales en la escena contemporánea de la producción y la reflexión en torno al arte, responderán a las preguntas que con entusiasmo abordaron en septiembre pasado la crítica de arte Ana Longoni, y los escritores y críticos Sergio Raimondi, Damián Tabarovsky y Pablo Schanton, y que de alguna manera puede resumirse en esta inquisición: “¿Cómo orientar las prácticas estéticas (la producción de regímenes de sensibilidad) en un contexto de dispersión, donde cada imagen, cada experiencia, cada enunciado se produce de forma efímera, para ser reemplazado por otro en el encadenamiento incesante y vertiginoso de las dinámicas del consumo?

miércoles, 25 de noviembre de 2009

McKenna 5.0


Escuchen esa voz ¿de dónde viene? ¡De un estudio! Le han puesto efectos para que no sea de "aquí y ahora". Es un precioso cincelado acústico que lo quita del tiempo, como si fuera una cinta que conoció infinitas dificultades (interferencias, estoy tentado a escribir) para llegar hasta nosotros.
No se trata más que una fábula (un pequeño relato de origen), arbitrario, sesgado pero efectivo ¿cuál es nuestra relación con la cultura? ¿Por qué no puede esta actuar como un programa?
Terence McKenna es, finalmente, un gurú político. ¿De qué forma nos afecta la cultura web?
¿Qué metáforas trazamos con nuestros cerebros? ¿Con nuestros sentidos?


Delmore Schwartz, maestro de Lou Reed, divino autor de In dreams begin responsabilities (1938), cuya primera traducción (parcial) al castellano la realizó tempranamente Borges para Sur, escribió hace mucho tiempo:

La mente es una ciudad como Londres,
Humeantes y populosa: es una capital
Como Roma, en ruinas y eterna,
Marcada por los monumentos que ya
Nadie recuerda. Así la mente, como Roma, contiene
Catacumbas, acueductos, anfiteatros, palacios,
Iglesias y estatuas ecuestres, caídas, rotas o mancilladas,.
La mente posee y es poseída por todas las ruinas
De cada celebración prohibida de las generaciones.


Usé este mismo texto en unas líneas que hice para la curaduría Fragilidad Iltda. Episodio 2, para el Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (Macro). Los estímulos siempre están más cerca de lo que pensamos.

martes, 24 de noviembre de 2009

Más y más miradas


Sameer Makarius (Josefina Robirosa, 1950)
El ojo es luz en reposo”. Juraríamos que la frase es de Lezama Lima o de o del filósofo Hans Blumenberg, pero no. Es de Jim Morrison y la leemos en el epígrafe de un viejo libro de poemas de Rafael Bini. En otro texto, el escritor y fotógrafo Michel Tournier desliza la posibilidad de un género estético inusual: el retrato desnudo. Si todas las caras son mapas (de la totalidad de lo vivido: miedos, estrategias, olvidos, desencantos, enamoramientos, y extensos etcéteras) por esto mismo también lo son de todo aquello que no vemos. Esto es: que no está a la vista. ¿Qué es, sin ir más lejos, lo que los ojos dicen, callan o disimulan? ¿Cómo leerlo? ¿De qué modo atravesar el cifrado código de las miradas? La belleza respira justamente ahí, en este abracadabra. No es que el retrato desnude; por el contrario, Tournier acierta cuando concibe al retrato en tanto especie del desnudo.


Rosana Schoijett (María Eugenia Rito, 2005)
Esta vez el interrogante avanza sobre la industria nacional: ¿existirá realmente la belleza argentina? ¿De qué modo? Mejor reformulemos la pregunta ¿tenemos idea sobre cómo se comporta la belleza entre nosotros? ¿cuáles serían los más notorios hábitos del bello look criollo? En un país inmigratorio y heterogéneo, sus rutinas previsiblemente se ensimisman con el destilado de un extenso abanico de tradiciones. Oscar Wilde insistía en que la belleza es superior al genio, ya que no necesita explicación; sin embargo, esta vez necesitamos precisar: tampoco necesita traducción. Si el poeta Joaquín Gianuzzi se refirió en alguna oportunidad a “esa enorme voluntad de belleza”, sin dudas es porque ésta no es más ni menos que un ejercicio de lectura en el que fuimos criados. No deberíamos sorprendernos ante la afirmación de que la belleza es ante todo un ejercicio de crianza. Una educación por los sentidos.


Anatole Saderman (Pier Paolo Pasolini, 1965)
Ya sabemos, la belleza siempre es ideología: así Pasolini construyó un estilo en la minuciosa táctica de una sucesión de primeros planos preciosos. Ninguna fórmula más contundente que esta tautología: todo cuerpo es precioso si preciosa es la mirada. Invariablemente, no existe belleza que no sea política. Pasolini lo supo muy bien, la belleza se resiste a lo profano. Por eso le confesó a Jean Duflot: “Defiendo lo sagrado porque es la parte del hombre que menos resiste a la profanación del poder. (…) Como dijo Mircea Eliade, la característica de las civilizaciones campesinas, de las civilizaciones sagradas por tanto, es no encontrar la naturaleza “natural”. Por eso creo que no hice más que redescubrir una cosa conocida”.

Publicado en Ñ.

domingo, 22 de noviembre de 2009

contraepistemes



Por José Luis Brea

Una buena crítica ofrece marcos de lectura y comprensión del presente sólo en este sentido: en cuanto evidencia que esas prácticas que reconocemos como artísticas están de hecho desbordando lo que en cada ahora –en cada constelación epocal del valor, del saber- se constituye como marco de comprensión estabilizado.
Dicho de otra forma: lo que una buena crítica localiza es lo que hace que una buena práctica se comporte de modo no sólo inesperado o novedoso –sino estrictamente inasequible a su comprensión bajo los parámetros hasta ese momento aceptados, incluso aceptables.

Corolarios:

Primero: que no es fácil hacer crítica buena, interesante, cuando las prácticas no lo son, en tiempos –como los nuestros- de artes docilizadas. Y segundo: Que tampoco en épocas asentadas es fácil la crítica. Si lo segundo hace pensar que el nuestro, como tiempo de grandes convulsiones, es tiempo idóneo para la crítica, lo primero en cambio augura –o determina- su tremenda dificultad actual.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Where the Wild Things Are


No hago más que esperar el estreno de esta película. El libro es tan genial, tan pregnante, un disparo tan certero. Y las imágenes de Spike Jonze no hacen más que aumentar mi ansiedad.


Where the Wild Things Are, del libro homónimo de Maurice Sendak.
Nada más (ni nada menos) que eso.

miércoles, 18 de noviembre de 2009

FRAGILIDAD ILTDA.

Episodio 2

Más que una condición, la fragilidad es un sistema. Una provocación heurística, entendiéndola como un estado de ánimo mental; o mejor, sus resultantes. Hace diez años, en la redacción del Manifiesto Frágil, aún presionaba la contingencia: un ajuste de cuentas personal enunciado en plural con los concluyentes ’90, con sus tendencias, posibilidades y lecturas. Pero también, atendamos, con las mutables formas de un tiempo que no se detiene. Por esto mismo, como un alien que reinventa sus pasados en un cuerpo ajeno, comenzaron a reaparecer, multiplicarse y reformularse las ruinas, invariablemente delicadas, ilimitadas.


Catálogo inédito: una historia del arte de un mundo paralelo que tanto se parece al nuestro, así como la confirmación del Orbis Tertius en tanto sala de exhibición y gabinete de pruebas, como los juegos de la ciencia al modo de estéticas de aprendizaje. Al fin de cuentas, si un episodio no es más que el intermedio en una tragedia, siempre nos queda el recurso que esta sea de lo más confortable.


A diez años del Manifiesto Frágil ¿qué quedan de aquellos síntomas que señalaban una estética de fin de siglo y una ética para el nuevo milenio? ¿Qué transformaciones y continuidades encontramos hoy en la interacción de las propuestas actuales y recientes de Ballesteros, Harper, Kacero y Siquier?


Si aquella experiencia puso en escena minuciosas pistas para una radiografía de poéticas claves del arte argentino ¿qué nuevo resumen puede articularse a días de concluir la década que transitamos? FRAGILIDAD ILTDA. Episodio 2 más que un balance o racconto, dispone otra apuesta: análisis de prácticas que reconfirmaron sus desafíos.


Arte / expositores

Ernesto Ballesteros / Graciela Harper / Fabio Kacero / Pablo Siquier

Plan curatorial

Rafael Cippolini


Museo de Arte Contemporáneo de Rosario (MACRO)
Oroño y el río
Rosario

Hasta el 22 de febrero de 2010.

viernes, 13 de noviembre de 2009

A.R.G.E.N.T.R.A.S.H # 3

NADA MAS

TRASH

QUE LA

UFOLOGÍA.

TRASH

DE OTRA

GALAXIA.




NO EXISTE CASA

QUE NO ATESORE

SU RINCÓN

TRASH.



Trash poem

Sé que tu amor por mi

es trash

Eso me lo dice todo

Me amás

pero no de una forma elevada

porque, como yo,

no creés en eso.

No nos hace falta creer en eso.

Sólo me basta sentir

La intensidad de tu trash.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

A.R.G.E.N.T.R.A.S.H # 2

PARA NOSOTROS

EL TRASH

ES UNA

SENSIBILIDAD.

PARA OTROS

UNA FORMA DE

PERDERLA.


EL

TRASH

ES EL

CRAFT

DEL SIGLO

XXI


Trash

ES ANTE TODO

UNA SENSIBILIDAD.

SI SE COMPORTA A VECES

COMO UN ESTILO,

ES SÓLO POR

DEFAULT.


No es lo mismo

“estados del trash”

que

Trash del Estado.



Imágenes/obras de: Juliana Iriart, Daniel Basso, Agustina Picasso, Charlie Herrera.

lunes, 9 de noviembre de 2009

A.R.G.E.N.T.R.A.S.H

AL GRAN TRASH ARGENTINO, SALUD


TRASHEAMOS EL

FONDO NACIONAL DE

LAS ARTES


VERSIONES DE(L) TRASH

Tan artístico como un horno de microondas quemado


casting

Nicolás Bacal + Daniel Basso + Sofía Durrieu + Un Faulduo (Nicolás Daniluk, Nicolás Moguilevsky y Nicolás Zukerfeld) + Fósforo Líquido (Mateo Amaral y Maxi Bellmann) + Carlos Herrera + Juliana Iriart + Daniela Luna + Mao y Lenin (Ana González Tassier) + Adriana Minoliti + Agustina Picasso y Matías Fogwill Jr. + Tomi & Cherry (Tomás Lerner y Geraldine de San Bruno)

trash régie

Rafael Cippolini


MARTES 10 DE NOVIEMBRE

19 HS


Fondo Nacional de las Artes / Alsina 673 / Ciudad Autónoma de Buenos Aires

www.fnartes.gov.ar


sábado, 7 de noviembre de 2009

Más Miradas


Eduardo Rey (Sin título, 1995)
Según creo recordar, el último libro publicado en vida por William Burroughs es My Education (1995), la minuciosa trascripción de sus sueños. No debería resultarnos curioso que las historias que allí nos narra sean bastante menos oníricas que muchas de sus novelas. Y es que el autor de Naked Lunch sabía perfectamente que el siglo XX exterminó cualquier extrañeza por simple expansión: todo nos resulta exótico porque es el mundo el que se volvió (más) exótico. Y en esta anomalía advertimos su belleza: cada cuerpo, como parte inescindible de su paisaje, parece extraído de un sueño (cuerpos soñados). Pero ¿acaso la contracara del American Dream no fue también otra visión? Un hechizo de la percepción, como aquella mirada maravillada y oscura que durante décadas fue desplegando Edward Hooper lienzo tras lienzo. Esta imagen lo deja en claro: no es que fotografía y pintura se parezcan, sino que la realidad ingresa en ellas mediante esa belleza que nos hace sospechar de la existencia de lo que llamamos vigilia.


Karin Idelson (Sin título, 2004)
Mario Praz insistió alguna vez en que la emoción “es cosa natural, hasta demasiado natural para que no introduzca una nota hiriente, discordante en el reino de la belleza pura”. Curiosa lesión para el reino de las ideas: una inquietud que altera un antiquísimo equilibrio. La intempestiva Camille Paglia nos recuerda en su libro Sexual Personae que el nombre de Nefertiti significa “la hermosa llega”. “Nefertiti, que es lo opuesto a la Venus de Willendorf. Es el triunfo de la imagen apolínea sobre la deformidad de las fuerzas de la naturaleza. Irradia glamour. Posa inmóvil en actitud apolínea y mira demónicamente, como una Gorgona”. El encuadre de la fotografía que nos ocupa provoca la misma tensión, el mismo disturbio. Algo tan inmediato como un abrazo (un abrazo festivo, podríamos acotar) tan preciso como sugerente. ¿Por qué invariablemente vemos más o menos de lo que en verdad creemos ver? ¿Acaso no fue Nietzsche quien dijo que “experimentar algo como bello significa experimentarlo necesariamente en forma errónea?”


Alicia D’Amico (Sin título, 1980)
Escribí hace tiempo para el catálogo de una muestra del fotógrafo y guitarrista Yamandú Rodríguez: “Podríamos comenzar por definirnos así: somos la única especie (animal o no) que se desviste. Por supuesto, nos resulta tan imprescindible ponernos la ropa como sacárnosla. Es algo que todos hacemos millones de veces a lo largo de nuestras vidas. (…) ¿Nos vestimos para desvestirnos o al revés?”. Cualquier historia cultural de la belleza humana debería enunciarse justo en este tránsito. En el catálogo al que hice referencia también cité a la novelista inglesa Angela Carter: “nuestra carne nos llega desde la Historia, como todo. Podemos creer que copulamos libres de todo artificio social; en la cama hasta nos parece tocar los fundamentos mismos de la naturaleza humana. Pero nos engañamos. La carne no es un universal humano irreductible.” Cada cuerpo dice lo suyo, como en esta foto en la que los desnudos charlan.

Publicado originalmente en el especial de la revista Ñ dedicado a la belleza el sábado 24 de octubre.

jueves, 5 de noviembre de 2009

Frank Vega Galaxy

Es una de las mejores noticias de los últimos tiempos: Frank Vega está subiendo sus apuntes en un blog (más específicamente acá). Nuestro mejor estilista, antropólogo y detector de mutaciones en curso ya tiene su archivo.










Sin dudas, Ovidio en el Siglo XXI.

martes, 3 de noviembre de 2009

¡Manga Kamishibai!


Arqueologías del animé y del extended comic
Acerca de “Manga Kamishibai” de Eric Nash
Por Shaun Manning


"There's a lot of parallels that you can see with later popular Japanese media like manga and anime," Nash told CBR. "All of the tropes are there--giant robots, monsters with magical powers, costumed superheroes—probably the world's first costumed superhero, the Golden Bat in the 1930s, even preceding American pulp heroes like Doc Savage or American comic book heroes, like the Phantom."


Nash points to the "curious media history" of Japanese art going back to 11th-century Buddhist scrolls as a factor in kamishibai, which is unique to the Japanese culture. "More recently, their history with film is slightly different from ours," the author explained. "During the silent era, they had what were called benshi, actors who stood by the side of the screen and narrated the action and did all of the characters' voices. This lasted well into the sound period, because Japanese weren't familiar with English-language films anyway. So these benshi were treated like movie stars, people would go to specific theatres to see a specific actress or actor. And kamishibai kind of took over this role." Nash noted that, when television first appeared in Japan, it was dubbed "electronic kamishibai."


Much like the classic American comics image of Captain America punching out Hitler, kamishibai were used as propaganda in Japan during World War II. Unlike the sturdy kamishibai boards previously produced, wartime stories were mass-produced on cheaper paper, yet nevertheless commanded an audience. "These were, of course, officially reviewed by the government," Nash noted of kamishibai during WWII. "These usually took two forms: one is propaganda about the Japanese winning the war--they were rarely shown in defeat, even if that happened [in the real world]. The other stories were about heroic sacrifice."


"Manga Kamishibai" also describes how, following Japan's surrender, many rural Japanese learned of their country's American-written constitution through kamishibai. "Japan is incredibly poor immediately after the war. People had very little to subsist on, especially in the farm areas, and nothing really to trade or to do," Nash said. "So kamishibai probably reached its peak during this period, with an audience of about five million people a day. And they would entertain and inform people, kind of like a nightly news to tell people what was going on. The Americans wanted to control the imagery that the Japanese saw, so all references to Japan's martial past were censored, and instead they got stories about baseball and anything American. Anything Japanese was suppressed. At first, MacArthur and the Americans wanted to suppress the militaristic streak in Japan, but immediately after that, they tryed to suppress the left-leaning, or Communist, kamishibai. You see that, in the first couple years, it's immediately more of a concern. The country then enlisted some on the right to combat these."


As streetcorner kamishibai faded with the increasing popularity of television and film, artists such as Shigeru Mizuki made the transition from illustrating story boards to manga, with "GeGeGe no Kitaro" an early classic of the medium. Nash said that the influences of American film on kamishibai would in turn affect composition in Japanese comics. "You can tell, there's one [kamishibai] about a Western adventure, and it's totally framed like a John Ford movie. Frames within frames, depth of field - that must have come from cinema," he said.


Today, kamishibai remains as an educational medium used in schools, but the pop culture aspect and public performances have vanished, with no sign of a renaissance. The medium, in fact, has been largely ignored even in an art-historical context. "It's sort of the status comics had in the '50s, [when] they were shunned as second-rate material. So I think, even in Japan, they haven't come to appreciate this art form fully," Nash said. "It's been forgotten and secreted away in libraries for a long time. So I think my book is the first to really explore the continent of this stuff. There's a lot more of it, but this is certainly the first English-language book about kamishibai.



"I think that it's visually fantastic medium, and [the book] will be interesting to those interested in the origins of manga and where Japanese animation comes from."

domingo, 1 de noviembre de 2009

Stanislaw Lem y Jorge Di Paola


Me enteré de la muerte de Stanislaw Lem en la redacción de Perfil Cultura, hace tres años y medio. Me pegó: se trataba no más ni menos que uno de los héroes de mi adolescencia. Ya sabemos: uno ajusta sus cuentas con quienes lo conmovieron demasiado tarde, y el monólogo invariablemente continúa de otro modo. Por suerte, a veces en esos balbuceos no estamos solos.
En ese momento, Maxi Tomas me lo comentó como al pasar y enseguida le propuse que Dipi escribiera la necrológica. Yo tenía en la cabeza tan presente la historia de su visita a la casa de Cracovia, su versión de Lem a la que había hecho referencia más de una vez, que le insistí para que su recuerdo quedara en texto.
Daniel Guebel (que hace muy poco publicó un precioso relato en el que nada menos que Dipi y Libertella son sus inspiraciones –Mis escritores muertos, Ediciones Mansalva-) se divirtió mucho. “Te juego lo que quieras a que complica todo y no escribe nada”, me desafió entonces. Dicho y no sucedido: Dipi no sólo cumplió, sino que lo hizo majestuosamente.
Ahí va la crónica.


Es una tarde templada de noviembre de l979.
Hoy vivimos en otro tiempo, en otra realidad, en otro espacio social, en un mundo absolutamente distinto que en esos años aparentemente cercanos. Hacia el mediodía habíamos estado charlando con jóvenes católicos ligados a la revista Znak (El signo) donde escribe el recientemente elegido papa Wojtyla. Faltan unos meses para que aparezca el sindicato Solidaridad, que indujo años después la Perestroica soviética y la caída del muro de Berlín. Pero en esos días de l979, el régimen se veía aún invulnerable, o poco menos. Las potencias conversaban entre ellas, y las grandes crisis eran negociables. El mundo parecía previsible.
Estar a la puerta de la casa de Lem resulta un salto en el tiempo hacia el futuro.

Los jóvenes militantes católicos se encontraban en un estricto presente semiaplastado por presiones, en busca de libertades que no parecían abundar. Un presente que manifestaba sus aires medioevales en la arquitectura de la Ciudad Vieja, en la Iglesia de Santa María donde Juan Pablo II había sido el obispo. Lugar donde los escalones de mármol se habían vuelto cóncavos de tanto haber sido pisados por los fieles.


--Vas a ver que se parece a un marciano.--dice Rajmund Kalicki, mi traductor y guía.
Estamos frente a una casa de madera de dos pisos, en la afueras de Cracovia. Se oyen unos pasos acercándose a la puerta. Abre un hombre pequeño y calvo, de cabeza grande, casi un marciano.
Pasamos a la biblioteca, desordenada y enorme. Dos aeromodelos penden del techo. Un enorme ventanal.
Riéndose, Lem niega haber construido los avioncitos. “Los hacen mis nietos”
Después lamentamos nuestro pésimo inglés. Lem y yo compartimos esa ineptitud arcaica. Imposible comunicarnos en esa lengua.

Estamos a la merced de Rajmund. La traducción simultánea introduce una pausa, un cierto temblor en la conversación. Quien habla percibe la distorsión.
Lem parece enojado cuando menciono la película de Andrés Tarkovski sobre Solaris. Se siente traicionado. Rajmund se ríe. Yo le expreso mi admiración por el director ruso.
Lem agrega, irónico:”muy bueno salvo en el punto en que no interpreta mis imágenes. Lo que yo pensé al escribir aparece completamente traicionado."
Hablemos, entonces, del libro


--No podemos saber cómo será exactamente el futuro pero nuestras ficciones intentan predisponer a los lectores para lo inesperado. Pero lo inesperado incluye también el horror. El influjo de la topografía de Solaris sobre los tripulantes de la Estación materializa lo deseado y lo indeseado, las fantasías pero también el espanto—dice Lem.

Rajmund me había comentado que la mayoría de los escritores polacos de entonces, casi todos disidentes, consideraban a Lem un poco apartado de los problemas nacionales, y acaso, el mayor pecado, complaciente con los soviéticos. Le pregunto a Lem su opinión sobre la cosmonáutica y la ciencia ficción rusas.

-- La ciencia ficción rusa es mucho mejor que la norteamericana, fíjese en los hermanos Strugaccy. Los norteamericanos tienden a ver el futuro en la tecnología más que en el hombre.


-- ¿Es cierto que en l973 lo expulsaron de la Asociación Norteamericana de Escritores de Ciencia Ficción, donde había sido invitado?

-- Y también es cierto que en l976 me negué a aceptar un perdón y volver a esa Asociación.


-- Y cómo le parece que es la relación entre Polonia y la Unión Soviética.

-- Bueno, muchas veces los rusos nos impiden cometer locuras…

Los tres (pero sobre todo Rajmund) estallamos en una larga risotada.

-- Un concepto suyo, un concepto antropológico, se diría que de antropología cósmica, establece el principio de no interferencia con las culturas galácticas…

--Oh, sí, sí, no podemos, si nos encontráramos con seres inteligentes, con otras culturas (y eso hay que preverlo pues al final llegará ese tiempo) repetir los errores cometidos en la Tierra con los diferentes…

--… el colonialismo, la discriminación.

-- No debemos repetir nada de eso…

-- Aunque no podemos saber si no lo intentarán ellos con nosotros…

-- Esperamos que sean más civilizados, más desarrollados. Se podría establecer una ecuación que diría que a mayor desarrollo mayor comprensión entre seres muy diferentes.


-- Sin embargo usted ha podido concebir un planeta con enjambres de chips, por decirlo así, un planeta donde viven seres capaces de aumentar su complejidad según el peligro. Seres que se podría decir vivos y con la capacidad de aumentar exponencialmente su inteligencia y su poder, acaso sin encontrar el límite. No sería fácil compartir ningún mundo con ellos.

-- Ni siquiera un laberinto.

-- Sus laberintos parecen más exigentes que los de Borges.

-- Ambos hacemos los laberintos que podemos.

-- Sus laberintos parecen perfectas trampas sin salida. No humanos. Acaso sobrehumanos. A pesar del humor. Que en su caso es misterioso, porque no reduce el horror.

-- Nunca diría que los libros que llevo escritos y los que escribiré tienen un solo significado, una sola lectura. El humor enriquece todo Universo. En cierto modo cada uno se desarrolla solo, cambia solo, y todo lo que lo rodea, incluso el laberinto, va cambiando también. No se olvide que los héroes suelen escapar de los laberintos o al menos destruir a su monstruo.

-- ¿Nos encontraremos con otros seres? El sistema solar resulta decepcionante en ese aspecto: o nos rodean desiertos como Marte o infiernos de 400 grados y 9 atmósferas con lluvias de ácido sulfúrico, como Venus.


-- El sistema solar va a ser colonizado por nosotros, poco a poco llevaremos la Tierra, nuestro ambiente o un trozo de nuestro ambiente, a los planetas cercanos. Trataremos de formarlos a semejanza de la Tierra. Eso tomará un tiempo y es muy caro. Pero otros habitantes del Cosmos se encuentran en otros sistemas. Están muy lejos. Pero en mil, diez mil años, ¿usted no cree que el hombre, que andaba a caballo corrientemente poco más de cien años atrás, y hoy maneja órbitas planetarias y flujos de partículas, no resolverá los problemas que quedan? Aunque su mayor impedimento es un viejo tema de la humanidad: Conócete a ti mismo. Es probable que la incomprensión crezca, en lugar de reducirse con el tiempo. Ese es el enemigo. Lo demás tiene solución de una manera u otra.

La noche cayó sobre las afueras de Cracovia. Pensamos que Stanislaw Lem está cansado, sin embargo nos ofrece llevarnos al Hotel y da un dinámico saltito de gnomo, busca unas llaves. Nos despedimos de su mujer y de unos perritos. Saca del garage un Mercedes Benz flamante. Nos habíamos olvidado que está traducido a 41 lenguas, que vende millones de ejemplares. Su casa es hermosa y modesta; uno cree, al mirar alrededor, que los miles de volúmenes de su desordenada biblioteca son el mayor gasto de esa familia.


El coche ronronea. Nos despedimos. Pero hay una inesperada transfiguración. El sonriente marciano pisa el acelerador. Un derrape perfecto nos hace comprender cuál es el segundo oficio del escritor. Diestro corredor de fórmula uno.

Nos ponemos los cinturones de seguridad. Noto que Rajmund Kalicki conversa con cierta dificultad. Yo ni siquiera puedo abrir la boca. Respiro profundamente.

La autopista de Cracovia es muy oscura. El Mercedes ruge. A los dos o tres minutos, pasado el susto inicial, la velocidad es placentera. El coche se agarra en las curvas, las cubiertas gimen. Rajmund traduce: “Los policías me conocen, no se preocupen”. Se ve que leyó nuestros pensamientos. No iremos presos.

El viaje de ida nos había tomado 35 minutos. El camino de vuelta se había acortado: lo recorrimos en 5 minutos. Y teníamos una primicia.


Un as del volante que escribía como los dioses nos acercó al Hotel Cracovia.